EL COLE HA IDO BIEN (Y PUNTO)

EL COLE HA IDO BIEN (Y PUNTO)

Te das la vuelta y la puerta del colegio se cierra, una vez más. Se pasan ahí ni más ni menos que 8 horas. Cada segundo es importante, es crucial porque con lo que suceda ahí, él crece, se estanca o empequeñece. Su mente absorbe todo lo que ve y configura una realidad de pilares en su propio yo, y en un yo futuro-adulto no tan lejano como queremos pensar. Recuerdo perfectamente el primer día de colegio de Martina, y cómo se cerraba esa puerta. Ahora después de dos años sigue cerrándose y como cada día vuelvo a darme la vuelta.

¿Cómo ha ido el cole hoy? Cuántos papás y mamás del mundo estarán preguntando esto a la vez, y cuántos niños y niñas del mundo a la vez responderán “BIEN (Y PUNTO).”

Quejas como: “es que Paco ya está bien que me tenga que enterar de esto por la madre de Juan…” son más que frecuentes, y eso es alarmante, porque darte la vuelta cuando se cierra la puerta no puede implicar darle la espalda.

Multitud de casos a lo largo de estos meses han bombardeado nuestros televisores con noticias tan graves como abusos sexuales por parte de profesores, suicidios de adolescentes por no poder ya más con lo que fuera que estuvieran viviendo, y eso asusta y como madre me asusta y mucho. Una parte de mi se mueve en estos casos por miedo y es cuando muevo cielo y tierra para que la respuesta a cómo te ha ido el cole no sea un “bien (y punto)”.

Un constante “manos a la obra” y de camino a casa la que se pasa hablando de como le ha ido el día soy yo. Cuando ella ya está cansada de escucharme, que en realidad no lo hace, si más no, no durante todo el tiempo, me interrumpe con un: “pues sabes qué mamá, hoy en el cole he jugado a gatitos en el patio”. Bien, ¡objetivo conseguido!

Encontrar su canal de comunicación, cada uno tenemos el nuestro. No todos lo hacemos del mismo modo. Puede que el canal de tu hijo sea mediante la expresividad artística y puedas a menudo proponerle: “Vamos a dibujar qué es lo más chulo que nos ha pasado hoy”. Puede que el canal sea más verbal y necesite hablar y hablar sobre otros temas y que de sopetón suelte algo como “Roberto, el profesor de inglés cuando se enfada es como Gigante de Doraemon, se le ponen los ojos como una fiera…” O tal vez su canal sea más físico y necesite que le abraces mucho mucho para así conectar y que en uno de ellos te diga bajito al oído: “He tenido un mal día, hoy me han empujado en el cole y se han reído de mí…”

No te rindas nunca ante un “bien (y punto)”. No te rindas, porque si lo haces tú, lo harán también ellos.

STOP BULLYING

MALTRATO CERO

 

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