No subestimes a un niño. En ocasiones en las que nos encontramos con una dificultad, pensamos o creemos que ellos también la van a tener. Esto es algo que nos ocurre con temas que no hemos tenido la libertad de hablar. Temas tabú.

La muerte es una de estas situaciones, y como nos cuesta a nosotros, tenemos dificultad de explicarla a nuestros hijos.

Hace poco te prometí este post. Hay un capítulo de mi libro “Mamá, ¿tú me quieres?” que trato sobre el duelo infantil también. Considero que es un tema que por mucho que nos cueste, forma parte de la vida.

Tomar consciencia de cómo nos tomamos la muerte, hará que podamos acompañar mejor o peor a nuestros hijos. Si nos cuesta verbalizarlo, esquivamos el tema, o lo disfrazamos, lo único que estaremos provocando es una confusión enorme. Lejos de nuestra intención, que es paliar el dolor que puede estar sintiendo por ese ser querido, estamos generando complicaciones.

Proteger a nuestros hijos, ahorrar que sufran más de la cuenta, explicarles cuentos que se alejan de la realidad, no ayuda. No podemos evitar el dolor, pero sí podemos acompañarles en su sufrimiento solamente si lo hacemos con la verdad.

Obvio, no explicaremos lo mismo a un niño de 3 años que otro de 8 o 9. Pero sí es importante explicar lo esencial. Esa persona ya no volverá, no la veremos más. Muchas confusiones vienen dadas por el mensaje que les damos al decirles: “el abuelo se ha ido”, “está en esa estrella y nos puede ver. Con estas explicaciones, dadas desde el corazón, por supuesto, nuestro hijo piensa: si se ha ido, puede volver, y si me puede ver sigue vivo.

Mi máximo consejo, si es que puedo darte alguno es como siempre: comunicación. Habla mucho sobre lo que ha pasado, sobre el dolor que tú también sientes, no escondas tu tristeza, compártela, y deja que muestre lo que necesite y formule las preguntas que necesite. Y entiendo, que tal vez no tengas respuesta para todas ellas. Por lo que mejor contestar: “ahora no sé qué decirte, déjame que lo averigüe y te contesto en un rato a esta pregunta tan interesante que me has hecho”.

Lee mi libro que tienes un capítulo entero sobre este tema.

Por ahora, te dejo este tip:

Es necesario hablar con los niños de la muerte. Solo necesitan conocer la verdad, una verdad que ayude a comprender sin confundir.