Así gritaba a pleno pulmón el guardián del espacio Buzz Lightyear en la primera parte de Toy Story. Me encanta. Mi hija dice que me quiere como una estrella que sigue y sigue y no puede parar. Se referirá también al infinito. Digo yo…

Al lío. ¿Por qué he titulado el post de hoy así? Piensa algún momento en el que tu hijo te saque literalmente de tus casillas. ¿Lo tienes? ¿Qué haces entonces?

Llegar a casa cansado, un día duro en el trabajo, tarde de extraescolares (de aquí para allá, de allá para aquí) y para colmo berrinches por todo, le va mal el baño, mal lo que tienes preparado para cenar, grita porque no quiere oírte, pero a la vez no quiere que te vayas. En estas tardes-bucle es cuando Lightyear viene y te susurra al oído “¡Hasta el infinito y más allá!”

Los queremos con locura. Sí. Pero con toda la carga del día, en muchas ocasiones, la paciencia, el temple y la serenidad, brillan por su ausencia.

Hoy quiero proponerte la práctica de la “Regla de oro de Buzz”, que respeta por una parte, lo que tú estás sintiendo como padre y madre absorbido, estresado y saturado, cubriendo la necesidad de atención, cuidado y amor de tu hijo.

Punto número 1.- AVISA. Explícale con un tono de voz cariñoso y desde la calma a tu hijo, que estás en un momento en el que necesitas ir a respirar a la habitación de al lado. Que vas a estar 5 minutos. Que puede gritar todo lo que necesite, sin hacerse daño ni a él ni a lo que tenga alrededor.

Punto número 2.- ALÉJATE. Ve a la habitación que has acordado con tu hijo. Un lugar en el que puedas sentir que ahí todo está más en calma.

Punto número 3.- RESPIRA. Sí sé que en ese momento más que respirar, lo que haces es hiperventilar. Inspira y expira por la nariz, y concéntrate solamente en eso. En respirar.

Punto número 4.- CUENTA HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ. Tómate tu tiempo, 2 o 3 minutos bastarán, ya verás, para recuperar tu energía y salir a gestionar y averiguar qué es lo que realmente le está pasando a tu hijo. Créeme que no es el baño, no es la cena, es algo más profundo e importante para él.

¡Cuéntame!

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