Esta es la historia de María. Lo tenía muy claro. Parece que fue ayer cuando me explicaba esto en consulta: “Lo sabes porque es tu momento, y no quieres esperar más. Quieres cumplir tu sueño. Yo cuando decida ser madre, lo seré, aunque no tenga pareja. Pero Noe, sí es cierta una cosa. Me asaltan dudas respecto a cómo ser solamente su mamá. Pienso que al tenerme a mí sola como referente vaya a faltarle algo, no sé cómo explicarlo, tengo miedo a no ser suficiente para mi hijo”.

Así, con sus ideas claras y confusas, María eligió ser madre soltera.

Las dudas nos asaltan a todos, me incluyo también. Hay días que van como la seda, sobre ruedas. Y días en los que te preguntas “¿En qué me estaré equivocando?”. A todos, te repito. No porque tu hijo tenga un papá y una mamá, o una mamá y una mamá, o un papá o una mamá solamente.

¿Sabes qué es lo más importante? Lo que más valora tu hijo eres tú. Lo demás son historias. Son tus historias, créeme.

Con María hicimos un hermoso trabajo en su sombra que le permitió sentirse capaz y segura acompañando a su hijo Roberto.

Educa a tu hijo con coherencia, explícale que cada familia es única, especial, con su propia bonita historia detrás y todas, como la de María, perfectamente válidas.